Despiden a tres víctimas con música en vivo y bailes sin respetar distanciamiento

Tres jóvenes que fallecieron el último sábado 22 de agosto en la discoteca Thomas Restobar en Los Olivos fueron veladas en sus viviendas con música chicha en vivo, bailes, cervezas y sin respetar las medidas de bioseguridad en medio de la pandemia que sigue cobrando más vidas en Perú.

Pese al aumento de casos de coronavirus, los asistentes no respetaron el distanciamiento físico y algunos no portaban mascarillas. Incluso, varios menores de edad estaban en los exteriores de la vivienda.

Dos de las víctimas fueron veladas en el barrio Año Nuevo en Comas, donde sus parientes las despidieron tirando un poco de cerveza, con bailes y cargando el ataud.

Otro escenario similar se vivió en el Rímac, donde los parientes también realizaron un velorio con las mismas características: sin distanciamiento físico y sin protectores. Uno de los familiares, al notar la aglomeración, pidió que traten de tomar la distancia correspondiente.

El Ministerio de Salud manifestó que los velorios tienen como máximo un aforo de 10 personas y no debe durar más de 30 de minutos, lo cual, no se evidenció en ambos funerales.

El último sábado 22 de agosto, 13 jóvenes fallecieron dentro de la discoteca ubicada en Los Olivos, luego de intentar huir de una intervención policial. Uno murió en el acto y los otros 12 cuando eran trasladados a la clínica.

El local donde operaba la discoteca Thomas Restobar, en Los Olivos, no tenía licencia de funcionamiento desde el pasado 24 de enero. Sin embargo, continuó abierto hasta convertirse en el escenario de una tragedia donde fallecieron 13 jóvenes tras participar en una reunión social, tipo de encuentros que está prohibido por el Gobierno para frenar la cadena de contagios de la COVID-19.

Fuente: La República.