Enfermedades no transmisibles y VIH: la epidemia descuidada y olvidada en los tiempos de COVID-19

La vacunación contra el coronavirus (COVID-19) de pacientes oncológicos y con VIH mayores de 18 años, se inició el sábado 19 de junio, según lo dispuesto el Ministerio de Salud (Minsa). Sin embargo, existe un problema mayor referido a la reducción de presupuesto y la falta de atención que se ha registrado en las personas que sufren estas y otras enfermedades crónicas.

En el Perú, alrededor de 12 millones personas padecen de alguna enfermedad no transmisible (ENT) como cáncer, diabetes, asma, hipertensión, entre otras. Antes de la pandemia, en el 2019, estas se habían convertido en la mayor causa de muerte en el país. Según el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), el 72% de las personas que fallecían lo hacían por alguna ENT. Sin embargo, su desatención se ha agudizado en los últimos dos años y esta es una de las principales causas de las cifras que hoy tenemos de la pandemia.

La Unidad de Periodismo de Datos de El Comercio encontró que, entre el 2019 y 2021, la cantidad de personas con enfermedades crónicas en Perú que buscaron atención para su condición se redujo en 10%. En la actualidad, de cada 100 personas que padecen alguna de estas enfermedades, solo 27 logran atenderse en algún tipo de establecimiento, público o privado. Según el reporte Condiciones de Vida en el Perú del Instituto Nacional de Estadística en Informática (INEI), casi la mitad de personas que se atendían por una ENT en los hospitales públicos del Ministerio de Salud (Minsa) y del Seguro Social de Salud (EsSalud) dejaron de hacerlo. A nivel nacional, la mayoría de estos pacientes busca atención en una farmacia o botica.

Además, entre el 2019 y el 2021, el presupuesto para prevenir y tratar enfermedades no transmisibles en el Perú se redujo en más de 91 millones de soles, pese a que diferentes estudios revelan que aumentan la posibilidad de agravar el COVID-19. Este Diario consultó al Minsa sobre esta variación presupuestal, pero hasta el cierre de este informe no obtuvimos respuesta.

A mediados de abril, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Minsa emitió un boletín en el que resaltaba que de un grupo de 18.684 hombres mayores de 60 años fallecidos por COVID-19, el 85,5% tenía alguna enfermedad cardiovascular, el 81,42% alguna enfermedad pulmonar, el 74,4% algún tipo de diabetes, el 75,16% cáncer y el 50,35% padecía de obesidad.

En el informe también se destaca que una persona fallecida a consecuencia de COVID-19 padecía de una o más comorbilidades al momento de la infección. “La pandemia debería poner en relieve la importancia de la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles y la gran carga en recursos que estas tienen en los sistemas de salud”, asegura el doctor Carlos Farías Alburquerque, coordinador de la Alianza para la Prevención y Control de las Enfermedades No Transmisibles. Según explica, las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que entre 2011 y 2030 las respuestas inadecuadas en materia de enfermedades no transmisibles le costarán a los países en desarrollo más de 21 billones de dólares en pérdidas económicas.

Evolución del presupuesto para enfermedades no transmisibles en el Perú201920202021
Gobierno Nacional357′704.207303′978.629266′526.970
Gobierno Regional288′174.708316′442.206337′144.517
Gobierno Local1′786.9641′058.355254.215

A nivel mundial, en el 2020, tres millones de personas murieron por COVID-19, pero 41 millones lo hicieron por alguna enfermedad no transmisible, según la OMS. Pese a ello, estas enfermedades parecen haber sido olvidadas. Hasta la fecha, ni el actual Gobierno, ni los candidatos de la última campaña presidencial han considerado la prevención de estas enfermedades como una herramienta para combatirlas durante la pandemia, a pesar de que su atención es básica para enfrentarla.

A nivel regional, sí se ha dado un aumento de casi 21 millones de soles en el presupuesto para controlar las ENT. Sin embargo, los Gobiernos regionales de Cajamarca, La Libertad, Madre de Dios, Tumbes y Pasco, regiones que se encuentran en un nivel de alerta alto y muy alto redujeron su presupuesto para estas enfermedades durante la pandemia. En el caso de los gobiernos locales, del 2019 al 2021, el presupuesto bajó en 85,8%.

Fuente: ElComercio