REDES PELIGROSAS

¿Cómo puede una menor de edad convertirse en víctima de acoso sexual en internet? En este reportaje exponemos la facilidad con la que los agresores pueden captar a niños, niñas y adolescentes con fines de explotación sexual y exploramos los riesgos a los que están expuestos en la red: desde la pornografía infantil hasta la trata de personas.

También acudimos a las entidades públicas involucradas para conocer las acciones y estrategias empleadas para afrontar estos casos y buscamos la opinión especializada en salud mental para detectar las vulnerabilidades psicológicas de los menores que los padres y cuidadores deben conocer.

“La edad no es problema “

«Lucía» es una adolescente de 14 años que, como muchas otras, pasa varias horas conectada a internet. Comparte canciones de moda en su perfil de Facebook y mensajes divertidos con las fotos de sus playas favoritas. Este es un personaje ficticio, un perfil falso creado en Facebook para esta investigación.

Esta cuenta fue usada para indagar en los anuncios de Facebook que prometen «dinero rápido y fácil».

Anfitrionas. Acompañantes. Ayuda económica para estudiantes. Casi todas las ofertas suenan similares y consisten en lo mismo: sexo por dinero. Los anunciantes lo dicen sin adornos. «Lucía» dice primero que tiene 17 años y luego «confiesa» que, en realidad, todavía no cumple 15. Lejos de desanimar, esto solo parece generar más interés.

Captura de pantalla de chat: el hombre insiste en llevar a un hotel a la menor a cambio de dinero, a pesar de que ella confiesa tener solo 14 años. Esto configura un delito.

Captura de pantalla del chat de «Lucía»: el sujeto insiste en llevarla a un hotel a cambio de dinero, a pesar de que ella confiesa tener solo 14 años.

Más adelante mostraremos más conversaciones de «Lucía». Todas las capturas de pantalla que presentamos son solamente algunas de las decenas de conversaciones similares que ha tenido.

Este tipo de conductas son consideradas como grooming, una práctica utilizada para la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes (ESNNA), que consiste en sostener una relación con un menor de edad a través de internet u otros medios digitales para facilitar el contacto sexual en línea o presencial, frecuentemente con el uso de identidades falsas y buscando ganar la confianza del menor.

El grooming es una puerta a otros tipos de abusos como el abuso sexual en línea, pornografía infantil (cuando los abusadores comienzan a pedir fotos), sextorsión (chantaje bajo amenaza de difundir material sexual de la víctima), violación sexual y trata de personas.

Explotación sexual, el término adecuado

Las propuestas de índole sexual que recibió «Lucía» representan un delito. De tratarse de una menor real, y si esta accediera, seguiría tratándose de un caso de explotación sexual y no de «prostitución de menores», que es un término incorrecto.El Código Penal establece los delitos relacionados, que fueron incorporados o modificados en setiembre del 2018.

Perú es el país de la región con mayor porcentaje de acceso a las redes sociales: registra un uso de 93.2%, según un reciente estudio de comScore.

La firma señala además que Facebook es la plataforma social preferida por los peruanos. En el primer semestre del 2019, el 86.20% de acciones en redes sociales fue realizada en Facebook. Las otras plataformas empleadas fueron Instagram (11.34%), Twitter (2.03%) y YouTube (0.43%).

Las personas que más tiempo usan las redes son los adolescentes y jóvenes de entre 14 y 20 años. Otro estudio del Foro Económico Mundial revela que el 64% de los niños peruanos están en riesgo de ser víctimas de ciberbullying, acoso sexual y otros peligros en la red. El mismo informe señala que el 12% de los niños de 8 a 12 años podría verse involucrado en comportamientos de índole sexual en internet, un riesgo asociado principalmente al acto de conocer extraños desde estos espacios virtuales y a la poca vigilancia de los padres.

Los explotadores se aprovechan de los niños, niñas y adolescentes más vulnerables, que desconocen herramientas para defenderse y tienen temor de contar lo sucedido y de tomar medidas ante el riesgo de ser víctimas de alguna forma de abuso sexual.

Prácticas como el grooming suelen tener un ciclo definido: una etapa de enganche, otra de fidelización, otra de seducción y un constante acoso.

Fuente: Andina