Thomas Restobar: video muestra imágenes del interior y la puerta cerrada el día de la tragedia

Las cámaras de seguridad de la discoteca Thomas Restobar, donde fallecieron 13 personas, registraron a uno de los agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) en la entrada principal tras intervenir a los asistentes que se encontraban aglomerados en el salón del local.

En las imágenes, que fueron difundidas por América Noticias, se puede ver a los jóvenes bailando en la discoteca sin preocupación alguna. Este panorama cambió a las 8:45 de la noche del sábado 22 de agosto, dado que los efectivos del orden ingresaron al local.

Minutos después, un policía se ubicó en la puerta principal, mientras los jóvenes se movían de un lado a otro al ver a los agentes del orden en el salón. Todo fue registrado por las cámaras. Cabe mencionar que una de ellas estuvo colocada cerca a la escalera.

A las 8.53 p. m., las mujeres se dirigieron a la puerta; sin embargo, estaba cerrada. Tras pisar el primer peldaño, el agente que se encontraba en la puerta les pidió que formaran una fila. Con el transcurrir del tiempo, este espacio angosto fue ocupado por policías y los otros asistentes.

Ante esta situación, la puerta quedó completamente bloqueada, ya que se abría hacia adentro. Las personas empezaron a desesperarse al no poder salir. La preocupación de los otros asistentes se centró en una persona que estaba tendida sobre la escalera. Todo esto ocurrió a las 9.05 de la noche.

La versión de la Policía

José Amezquita, capitán de la Policía Nacional del Perú, tiene una versión distinta a lo que se logró ver exactamente en el material audiovisual difundido por el medio local. Según él, la puerta se encontraba abierta y la aglomeración de gente provocó que se cerrara.

“La puerta se encontraba abierta, pero con el tumulto de gente se cerró y quedamos atrapados varias personas. Tres policías, entre ellos el que les habla. Lamentamos lo sucedido, pero esto se debe a las personas que no obedecen las disposiciones que se dan”, sostuvo el día de la tragedia.

Fuente: La República.